¡ENVÍOS A TODO EL PAÍS!
El calor, los viajes y la actividad física aumentan la pérdida de líquidos y minerales en tu cuerpo. Si no los repones correctamente, puedes sentirte cansado, deshidratado o con bajo rendimiento.
Durante el calor, tu cuerpo pierde agua constantemente a través del sudor, la respiración y la actividad diaria. Además, no solo pierdes agua, también pierdes electrolitos como sodio, potasio y magnesio, esenciales para: mantener la energía, evitar calambres, regular la temperatura corporal.
Si no los repones es común sentir fatiga, mareos, bajo rendimiento físico y riesgo de deshidratación.
Bebe entre 6–8 vasos de agua al día (o más si haces ejercicio)
Evita entrenar en horas de mucho calor
Incluye alimentos frescos y ricos en agua
Refuerza con suplementos adecuados
No olvides protección solar